Hace un tiempo le dije a mi hermana que extrañaba reírme, que anhelaba un momento de carcajada hasta que me doliera el estómago. Me di cuenta que no tenía una buena perspectiva de mi vida, la sentía aburrida y rutinaria. ¿Has sentido que no hay ningún motivo para ser feliz?

Dios es extraordinario y la vida es sorprendente porque vivimos de Su gracia. Por lo tanto, para vivir una vida de felicidad debemos poner en perspectiva el amor de Dios sobre nosotras. No olvidemos agradecer, amar, confiar y reír porque Él tiene un plan.

Si caminamos junto a Él nada de lo que pase en nuestra vidas será rutinario, solo debemos esforzarnos en ver la belleza del presente y la promesa del futuro.

“Estoy seguro de que nada podrá separarnos del Amor de Dios: ni la vida, ni la muerte, ni lo presente, ni lo futuro.” Romanos 8:38 TLA


Por: Eimy Castillo