Sabemos que debemos alimentarnos bien si deseamos ser mujeres saludables. Nos han dicho mil veces que hay que hacer mucho esfuerzo para vernos bien físicamente y tener buen cuerpo ante la sociedad.

Sabemos que si consumimos mucha azúcar se convierte en grasa, pero que el aguacate es grasa buena. Sabemos que hay que comer poco y varias veces al día para que nuestro organismo trabaje mejor.

Sabemos que el panito dulce es nada más un gustito (no para comerlo los tres tiempos). Sabemos que hay que evitar la sal y el aceite, las gaseosas, los Camperitos y la Coca-Cola.

Sabemos que hay que consumir bastantes frutas, vegetales y mínimo dos litros de agua al día. Eso sin mencionar el ejercicio diario o los 10k pasos que nunca logramos.

Cuidamos lo que consumimos porque nos preocupa nuestro físico o nuestra salud, pero, ¿también cuidas lo que consume tu mente?, ¿las conversaciones que tienes a diario con tus amigas? , ¿lo que ves en Instagram, los chismes, los enojos y rencores con los que vives?

Si queremos ser unas mujeres diferentes debemos consumir cosas diferentes a los demás. Diferente a lo que come el mundo, a eso que nos lleva como corriente.

“Amémonos unos a otros, porque el amor viene de Dios”. -1 Juan 4:7 (NTV)

“Sean buenos y compasivos con otros y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes”. -Efesios 4:32 ( NTV)

Estos dos versículos hablan de lo que realmente deberíamos consumir diariamente, en especial porque en nuestro círculo abunda la envidia.

En lugar de preocuparte tanto por comerte en la mañana tu yogurt con granola, puedes llenarte de amor y perdón para las personas que no te caen muy bien así como a los que te bocinan en el tránsito; los que te hacen malas caras en la calle o en la fila del supermercado porque tu carreta está muy llena; los que no te dan follow back o los que entran a un restaurante y no te abren la puerta por educación cuando vas atrás.

Así que aquí te dejo una receta para las mañanas:

  • Tu desayuno saludable

  • Tus 10k pasos

  • Mucho amor, paciencia y perdón (puedes consumir extra)