Hola tengo 24 años, soy fotógrafo, vivo en Ciudad de Guatemala, nací en un hogar cristiano y desde niño sentí atracción hacia personas de mí mismo sexo. ¿La razón? Aún no lo sé, pero hay algo que ahora sé y quiero contarte.

“Salí del closet” a los 14 años y siempre fui consciente de un entorno hostil hacia la comunidad  LGBT, sin embargo crecí creyendo que ser gay era algo con lo que nacías. Siempre tuve personas apoyando mi decisión de vivir mi orientación sexual libremente, aunque otros decían que era solo una etapa y una gran mayoría decía (que hubiera querido no escuchar) que "son una abominación”, “que irán al infierno”, o “que no hay remedio y están condenados a morir", creando un constante repudio hacia cualquier cosa que digiera “Jesús”, “iglesia”“Dios” y demás cosas, culpándolo a Él y preguntándole “¿Por qué me hiciste así?”. Y es que Jesús no tenía la culpa del odio de los religiosos hacia mí, pero dentro de mi mente Él y yo teníamos una pelea.

Yo era una persona muy feliz, seguramente como vos, con una familia buena onda, amigos amorosos, trabajo, una carrera en ascenso,  fiestas, un par de novios en mi historial, muchas lágrimas de corazón roto, sexo casual, y en mi caso particular, un gusto fuerte por el licor. Asistí por 5 años a la marcha del orgullo LGBT y participe en varias actividades en pro de los derechos de la comunidad. Pero un día algo cambió, y no, no tuve esa “mala experiencia de vida que me hizo acercarme a Dios”, todo fue un encuentro inesperado, sin forzar, un completo enamoramiento a primera vista sin ni siquiera aún haberlo visto.

Hola, mi nombre es Josué Godoy, pero mis amigos me dicen Shaaka, y un día decidí dejar de ser gay, en pleno uso de mis facultades, libre y voluntariamente, digo, para que no pienses que fui obligado. Jesús no te obliga a nada, y si bien es cierto que Él ama a los homosexuales (y que de eso nunca te quepa duda), Él tiene un mejor plan de vida para todos. Así que solo basta una oportunidad para que dejes entrar a Jesús y veras todo lo que puede pasar.

Decidí escoger algo de lo cual nunca me dijeron que tenía opción, pues pensaba que “si se nace gay se muere gay”. Hoy entiendo que no es así, lo elegí por convicción, a causa del gran amor de Jesús por mí. Él me mostró un camino mejor,  y no te pido que lo entiendas a la primera, respeto tu forma de pensar como espero que respetes la mía. A mí me funcionó, por eso te invito a que pruebes ese amor que todos deberíamos de experimentar, un amor que no le importa de dónde vengas o lo que hayas hecho. Jesús te aceptará en sus brazos de amor.

Y no, con esto no estoy diciéndote que esto me hace "mejor persona", porque nuestras creencias no determinan la calidad de personas que somos. Podría ir todos los domingos a la iglesia y aún así ser una basura de persona. No es la iglesia en si quien transforma (claro que es esencial y buena), es Jesús quien lo hace. Él quiere transformar y mejorar tu estilo de vida, si se lo permites.

Jesús ama a la comunidad LGBT y la comunidad LGBT necesita de Jesús. Hay algo mejor para ti, y si alguna vez pensaste en dejar de ser LGBT, o si tan solo quieres conocer más de Jesús,  si alguna vez te sentiste tan solo como para acabar con tu vida, si alguna vez sentiste por tan solo unos momentos que a pesar de todo no eras realmente feliz, o si simplemente de tanto que te han dicho te llama la atención probarlo, ¿qué podrías perder si lo intentas? Jesús no te condena y nosotros tampoco, Él está aquí esperándote, está aquí en su reino de amor, ¿le abrirás la puerta?

Y al final de todo, en mi vida también, ¡Jesús ganó!

Escrito Por: Shaaka Godoy