La comunidad es el antídoto

En la química, los compuestos son sustancias formadas por la unión de dos o varios elementos. Elementos que no pueden ser descompuestos en otros más simples, son un tipo de materia que al unirse con otros diferentes forman algo más.

El mismo fenómeno ocurre dentro de la sociedad. En ella se hayan individuos con personalidades únicas y perspectivas que brillan por si solas. Individuos que al estar abiertos a la idea de la cercanía, le permiten el paso a algo llamado comunidad. 

Dentro de la comunidad existe la variedad y esto es lo grandioso de ella. Separados somos fragmentos, pero juntos somos un mosaico que representa algo más grande y amplio que la suma de nuestro conocimiento. 

Si la comunidad forma una red, esta es una que se mantiene y se unifica por medio del servicio. 

Si comprendemos que un elemento esencial de la comunidad es la variedad, podemos deducir que el trabajo de la misma no es el de fomentar la monotonía pero el de empoderar al individuo, construir aún en diferencias, y no permitir que la comparación o el juicio sean el determinante de nuestras acciones, sino la expectante grandeza. 

Grandeza que se encuentra en el sacrificio, grandeza que se expuso en una cruz, grandeza que se expuso por Jesús.

Escrito por: Roberto Samayoa