Hace algunos años una de mis maestras del colegio me dijo unas palabras que marcaron negativamente el concepto que tenia de Dios y de lo que Él era capaz de hacer en mi vida.

Si la memoria no me falla, esto me dijo: “si usted sigue siendo tan desordenado, Dios nunca hará algo en su vida”. La palabra “desordenado” se quedó grabada en mi mente provocando que durante años no me acercara a Dios hasta tener, de alguna forma, cierto orden en mi vida.

A veces cometemos el grave error de pensar que en medio de nuestro caos, desorden o problemas Dios no querrá ni podrá hacer nada. Sin embargo ese pensamiento cambiará en el momento que permitamos que Él irrumpa en nuestras vidas con Sus palabras, y sucederá exactamente lo contrario. Experimentaremos lo mismo que sucedió en Génesis, en donde se narra lo siguiente “la tierra era un caos total las tinieblas cubrían el abismo y el Espíritu de Dios iba y venía sobre la superficie de las agua y dijo Dios…”

Así es exactamente como Dios opera en nuestras vidas: sin importar que estés desordenado o hecho un desastre, Él viene, se acerca y empieza a hablar. Esas palabras, así como en Génesis, tienen el poder de transformar un caos y un desorden en algo majestuoso, bello y digno de admiración.

¡Lo único que debemos hacer en medio del caos es dejar que Dios nos hable!

Escrito por: Diego Herrera